RIVAS, CONDENADO A 8 AÑOS: TRIBUNAL CONCLUYÓ QUE FUE UN “ALUMNO FANTASMA”
El exsenador Hernán Rivas fue condenado a 8 años de prisión en el proceso por su título de abogado. El Tribunal de Sentencia concluyó que la documentación utilizada no estaba respaldada por una trayectoria académica real y su presidenta, María Fernanda García de Zúñiga, afirmó que estaban ante un “alumno fantasma”. La Fiscalía había solicitado 12 años de cárcel y sostuvo durante el juicio que no existían actas de exámenes, registros de asistencia ni otros elementos que acreditaran que Rivas cursó regularmente Derecho. La sentencia aún puede ser recurrida.
El exsenador colorado Hernán Rivas fue condenado a 8 años de prisión en el juicio por su cuestionado título de abogado. El Tribunal de Sentencia concluyó que el exlegislador utilizó documentación académica que no estaba respaldada por una trayectoria universitaria real y verificable, cerrando así uno de los procesos judiciales que mayor polémica generó por las instituciones a las que llegó el título.
“Estamos frente a un alumno fantasma”, sostuvo la presidenta del Tribunal, María Fernanda García de Zúñiga, al fundamentar la decisión, según la publicación de OviedoPress.
La sentencia llega luego de un extenso juicio en el que la Fiscalía sostuvo que no existían elementos académicos suficientes para demostrar que Rivas haya cursado regularmente la carrera de Derecho en la Universidad Sudamericana.
Durante sus alegatos, el Ministerio Público había solicitado 12 años de prisión por producción mediata de documentos públicos de contenido falso y uso de documentos públicos de contenido falso. Los fiscales sostuvieron que no encontraron actas de exámenes, registros de asistencia ni otros documentos que respaldaran la supuesta trayectoria académica del exsenador. OviedoPress
Uno de los puntos más llamativos expuestos durante el proceso fueron las contradicciones sobre el lugar donde supuestamente estudió Rivas. Mientras documentos académicos lo ubicaban en Luque, aparecieron versiones que señalaban Pedro Juan Caballero y Ciudad del Este. La Fiscalía también presentó inconsistencias relacionadas con las cargas horarias y hasta diferentes temas atribuidos a su trabajo final de carrera. ABC
La defensa, encabezada por la abogada Alba Zaracho, había solicitado la absolución. Argumentó que la ausencia de documentos en los archivos universitarios no podía utilizarse automáticamente para destruir el estado de inocencia del acusado y cuestionó que la Fiscalía no haya demostrado concretamente cómo Rivas habría intervenido para producir la documentación cuestionada. ABC
El caso adquirió una dimensión institucional mucho mayor porque el título permitió que Rivas obtuviera su matrícula profesional y posteriormente integrara el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), organismo constitucional encargado de juzgar a jueces, fiscales y defensores públicos. Incluso llegó a presidirlo.
Precisamente por ese antecedente, la condena podría abrir ahora otro debate jurídico: qué ocurrirá con aquellas resoluciones del JEM en las que la participación o el voto de Rivas resultaron determinantes. Especialistas ya habían advertido que una eventual condena podría generar pedidos de revisión, aunque esto no implicaría la nulidad automática de todas las decisiones tomadas durante su paso por el organismo.
La sentencia también representa un duro golpe político para el exlegislador, quien perteneció al sector de Honor Colorado y ocupó espacios de enorme responsabilidad institucional mientras crecían los cuestionamientos sobre su formación universitaria.
El proceso todavía puede continuar mediante los recursos previstos en la legislación, por lo que la condena no debe presentarse aún como una sentencia firme.
Lo concreto es que el Tribunal de Sentencia ya dio su primera respuesta judicial al caso: Hernán Rivas fue condenado a 8 años de cárcel y aquella discusión que durante años giró alrededor de su título terminó con una conclusión contundente del Tribunal sobre su condición académica: “alumno fantasma”.
“Estamos frente a un alumno fantasma”, sostuvo la presidenta del Tribunal, María Fernanda García de Zúñiga, al fundamentar la decisión, según la publicación de OviedoPress.
La sentencia llega luego de un extenso juicio en el que la Fiscalía sostuvo que no existían elementos académicos suficientes para demostrar que Rivas haya cursado regularmente la carrera de Derecho en la Universidad Sudamericana.
Durante sus alegatos, el Ministerio Público había solicitado 12 años de prisión por producción mediata de documentos públicos de contenido falso y uso de documentos públicos de contenido falso. Los fiscales sostuvieron que no encontraron actas de exámenes, registros de asistencia ni otros documentos que respaldaran la supuesta trayectoria académica del exsenador. OviedoPress
Uno de los puntos más llamativos expuestos durante el proceso fueron las contradicciones sobre el lugar donde supuestamente estudió Rivas. Mientras documentos académicos lo ubicaban en Luque, aparecieron versiones que señalaban Pedro Juan Caballero y Ciudad del Este. La Fiscalía también presentó inconsistencias relacionadas con las cargas horarias y hasta diferentes temas atribuidos a su trabajo final de carrera. ABC
La defensa, encabezada por la abogada Alba Zaracho, había solicitado la absolución. Argumentó que la ausencia de documentos en los archivos universitarios no podía utilizarse automáticamente para destruir el estado de inocencia del acusado y cuestionó que la Fiscalía no haya demostrado concretamente cómo Rivas habría intervenido para producir la documentación cuestionada. ABC
El caso adquirió una dimensión institucional mucho mayor porque el título permitió que Rivas obtuviera su matrícula profesional y posteriormente integrara el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), organismo constitucional encargado de juzgar a jueces, fiscales y defensores públicos. Incluso llegó a presidirlo.
Precisamente por ese antecedente, la condena podría abrir ahora otro debate jurídico: qué ocurrirá con aquellas resoluciones del JEM en las que la participación o el voto de Rivas resultaron determinantes. Especialistas ya habían advertido que una eventual condena podría generar pedidos de revisión, aunque esto no implicaría la nulidad automática de todas las decisiones tomadas durante su paso por el organismo.
La sentencia también representa un duro golpe político para el exlegislador, quien perteneció al sector de Honor Colorado y ocupó espacios de enorme responsabilidad institucional mientras crecían los cuestionamientos sobre su formación universitaria.
El proceso todavía puede continuar mediante los recursos previstos en la legislación, por lo que la condena no debe presentarse aún como una sentencia firme.
Lo concreto es que el Tribunal de Sentencia ya dio su primera respuesta judicial al caso: Hernán Rivas fue condenado a 8 años de cárcel y aquella discusión que durante años giró alrededor de su título terminó con una conclusión contundente del Tribunal sobre su condición académica: “alumno fantasma”.




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