Radiografía de una interna nacional y otra regional: Édgar Olmedo, el ajedrez nacional y la doctrina de "quemar las naves" en Caaguazú
Édgar Olmedo ratifica su intención de competir por la Gobernación de Caaguazú y plantea que Pedro Alliana elija a su compañero de fórmula sin imposiciones externas. El diputado reivindica su estructura en los 22 distritos y defiende el diálogo para resolver las candidaturas, en medio de la disputa territorial con el sector de Silvio “Beto” Ovelar.
Édgar Olmedo puso a consideración de la dirigencia y la ciudadanía su intención de competir por la Gobernación de Caaguazú en 2028. El diputado sostiene que ese es su objetivo y descarta negociar una candidatura legislativa como alternativa, mientras reclama acuerdos para ordenar la disputa interna del Partido Colorado.
En el escenario nacional, considera que Pedro Alliana debe elegir directamente a su compañero de fórmula. Cuestiona que esa definición dependa de encuestas o de decisiones de otros sectores, al señalar que el candidato presidencial será quien deba recorrer el país y asumir el riesgo electoral.
“Qué mejor que él para poder tomar esa decisión”, expresó. Para Olmedo, la afinidad entre los integrantes de la chapa resulta fundamental, aunque también debe contemplarse un perfil capaz de atraer al sector más crítico del coloradismo y a los ciudadanos no afiliados.
El legislador advirtió que una candidatura impuesta podría provocar nuevas tensiones. “La ruptura se da con la imposición de una candidatura”, sostuvo al referirse a la crisis de Honor Colorado. Repetir ese mecanismo, agregó, podría generar un conflicto.
En Caaguazú, Olmedo cuenta con el respaldo del gobernador Marcelo Soto y enfrenta al sector del senador Silvio “Beto” Ovelar, que proyecta al intendente Marcos Benítez para el mismo cargo. Frente a esa disputa, el diputado reivindica su trayectoria y los vínculos construidos en el interior departamental.
“Tengo amigos, compañeros y dirigentes en los 22 distritos. Tenemos una base bien sólida, afianzada en el departamento”, afirmó. Sobre esa estructura sostiene su aspiración de llegar a la administración departamental.
Olmedo atribuye el interés por las gobernaciones al fortalecimiento de su capacidad administrativa y política. Mencionó el proceso de descentralización y programas como Hambre Cero entre los factores que dieron mayor protagonismo a los gobiernos departamentales.
Pese a su decisión de competir, mantiene abierta la posibilidad de acuerdos. Defiende las conversaciones y el consenso para resolver las candidaturas, y sostiene que los lugares para la diputación y la Junta Departamental deben responder al peso electoral de los dirigentes, antes que a cuotas por distrito.
“El pueblo paraguayo hoy es menos tolerante a las imposiciones”, manifestó. Con esa postura, ratifica su proyecto para la Gobernación y propone que la negociación entre los sectores permita definir las candidaturas sin profundizar las diferencias internas.
En el escenario nacional, considera que Pedro Alliana debe elegir directamente a su compañero de fórmula. Cuestiona que esa definición dependa de encuestas o de decisiones de otros sectores, al señalar que el candidato presidencial será quien deba recorrer el país y asumir el riesgo electoral.
“Qué mejor que él para poder tomar esa decisión”, expresó. Para Olmedo, la afinidad entre los integrantes de la chapa resulta fundamental, aunque también debe contemplarse un perfil capaz de atraer al sector más crítico del coloradismo y a los ciudadanos no afiliados.
El legislador advirtió que una candidatura impuesta podría provocar nuevas tensiones. “La ruptura se da con la imposición de una candidatura”, sostuvo al referirse a la crisis de Honor Colorado. Repetir ese mecanismo, agregó, podría generar un conflicto.
En Caaguazú, Olmedo cuenta con el respaldo del gobernador Marcelo Soto y enfrenta al sector del senador Silvio “Beto” Ovelar, que proyecta al intendente Marcos Benítez para el mismo cargo. Frente a esa disputa, el diputado reivindica su trayectoria y los vínculos construidos en el interior departamental.
“Tengo amigos, compañeros y dirigentes en los 22 distritos. Tenemos una base bien sólida, afianzada en el departamento”, afirmó. Sobre esa estructura sostiene su aspiración de llegar a la administración departamental.
Olmedo atribuye el interés por las gobernaciones al fortalecimiento de su capacidad administrativa y política. Mencionó el proceso de descentralización y programas como Hambre Cero entre los factores que dieron mayor protagonismo a los gobiernos departamentales.
Pese a su decisión de competir, mantiene abierta la posibilidad de acuerdos. Defiende las conversaciones y el consenso para resolver las candidaturas, y sostiene que los lugares para la diputación y la Junta Departamental deben responder al peso electoral de los dirigentes, antes que a cuotas por distrito.
“El pueblo paraguayo hoy es menos tolerante a las imposiciones”, manifestó. Con esa postura, ratifica su proyecto para la Gobernación y propone que la negociación entre los sectores permita definir las candidaturas sin profundizar las diferencias internas.




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