Sin “Plan B” ni candidaturas de rebote: Edgar Olmedo marca la cancha rumbo a la Gobernación de Caaguazú
El diputado Edgar Olmedo confirmó su precandidatura a la Gobernación de Caaguazú para 2028 y aseguró que no buscará otro cargo si su proyecto no prospera. Durante una intensa jornada de entrevistas, habló de su trayectoria política, los desafíos del departamento, la crisis de Honor Colorado y las posibles candidaturas de sus correligionarios
Un intenso raid mediático marcó la agenda política de este miércoles en el quinto departamento. El diputado nacional Edgar Olmedo Silva inició la jornada en los estudios de “Amaneciendo con JuanPa” (TV Max - Canal 5), continuó el debate en “Mano a Mano” con Blas Sachelaridi (TV Aire Paraguay y Radio Vive), y profundizó sus conceptos en extensas entrevistas para Noticiero Paraguay y Oviedo Noticias. ¿El mensaje central que atravesó todas sus intervenciones? La confirmación absoluta y sin matices de su precandidatura a la Gobernación de Caaguazú para el 2028, estableciendo sus reglas de juego y enviando claros mensajes tanto a la dirigencia colorada como a la ciudadanía.
Olmedo, caracterizado por su madurez política y su visión estratégica, desglosó sus ideas en cuatro ejes fundamentales que estructurarán su campaña: el respeto a los tiempos electorales, su trayectoria como aval de gestión, la radiografía de las crisis internas del partido y un contundente ultimátum sobre su futuro político.
El respeto a los tiempos y la “cuenta pendiente”
Durante su recorrido por los medios, el legislador enfatizó que su anuncio llega de manera calculada tras el cierre de las elecciones municipales del pasado 4 de octubre. Olmedo explicó que guardó silencio durante ese proceso por respeto a la ciudadanía y para no contaminar los comicios locales buscando sacar ventaja de las candidaturas a intendencias de su equipo. “Es una falta de respeto a la ciudadanía y a mis correligionarios estar hablando de un proyecto cuando aún no se terminaban las elecciones municipales”, afirmó, desmarcándose de las precandidaturas prematuras.
Con la vista puesta en las internas de diciembre del próximo año, adelantó que el lanzamiento oficial de su proyecto se realizará antes de finalizar este año, reconociendo que, a 14 meses de los comicios, el cronograma exige intensificar los trabajos. A sus 55 años y con más de 25 años de militancia activa, Olmedo asume este desafío como una cuenta pendiente tras haber ganado las internas departamentales en 2017 y no haber logrado la victoria general. Para respaldar su idoneidad, puso sobre la mesa su legajo: concejal departamental, ministro, actual diputado y exintendente de Coronel Oviedo (2010), gestión que, según recordó, dejó sin buscar la reelección y con un superávit de 1.370 millones de guaraníes.
La paradoja caaguaceña: Riqueza territorial, pobreza social
En su diagnóstico del quinto departamento, el precandidato expuso una profunda contradicción estructural. Caaguazú es inmensamente rico por su ubicación geoestratégica, recursos naturales y capital humano, pero sigue figurando como el departamento más pobre de la República.
Para revertir esto, afirma conocer la realidad y tener la radiografía actual de los 22 distritos con que cuenta el departamento y propone un gobierno departamental descentralizado, con fuerte participación ciudadana y anclado en el diálogo como herramienta de consenso y para salir adelante. Su plan incluye intensificar los recorridos por el departamento para construir soluciones reales a las crisis en salud, educación, infraestructura vial y apoyo al sector productivo, problemáticas sociales que, advirtió, van en constante aumento.
El tablero interno: Allianismo, fracturas y contrincantes
Como conocedor de la política territorial, Olmedo no eludió la coyuntura del movimiento Honor Colorado. Reconoció abiertamente que existe un quiebre interno a nivel nacional que inevitablemente generará fugas y reagrupamientos en las bases del departamento. Sin embargo, destacó un elemento unificador: los principales referentes de Caaguazú, incluyendo al gobernador Marcelo Soto y al senador Silvio “Beto” Ovelar, ya han manifestado su apoyo al vicepresidente Pedro Alliana de cara a las presidenciales del 2028. Esta coincidencia en la cúpula, asegura, obligará a los actores departamentales a sentarse a dialogar para intentar consensuar candidaturas.
Al ser consultado sobre otros nombres que suenan para la gobernación, su análisis fue agudo y estratégico. Sobre Marcos Benítez, recordó que el intendente electo de Coronel Oviedo ni siquiera ha jurado para asumir su nuevo mandato. Advirtió que, de concretar una postulación departamental, Benítez tendría que renunciar en octubre del próximo año, dejando a la ciudad sin el administrador que acaban de elegir por cinco años; un costo político que dejó a exclusiva interpretación de los ovetenses.
Respecto a Raquel Alvarenga, valoró su figura dentro del equipo del diputado Miguel del Puerto, celebró el anhelo de la ciudad de Caaguazú de promover figuras locales y mantuvo abierta la puerta al consenso político.
El fin de las candidaturas “a la pesca”
El momento más determinante de su maratón mediática fue su postura frente a las negociaciones de cúpula. Olmedo fue categórico al afirmar que su proyecto no es una cortina de humo ni una candidatura “de rebote” para asegurar un curul legislativo.
“Yo no me candidato a gobernador para estar a la pesca, que si no sale esa candidatura me pueda candidatar para diputado o senador (...). Para mí no existe plan B”, sentenció de manera contundente. El diputado empeñó su palabra asegurando que, si no logra aglutinar el respaldo para ser el candidato a gobernador, dará un paso al costado, no buscará ningún otro cargo y se limitará a concluir su mandato legislativo rindiendo cuentas de su labor.
Con una promesa de campaña limpia, basada en propuestas y desprovista de agravios personales, Edgar Olmedo ha movido las fichas más pesadas del tablero caaguaceño. La jornada de hoy no solo sirvió para oficializar su nombre en la grilla de partida, sino para marcar el tono de unas elecciones que, aunque lejanas en el calendario, ya han comenzado a disputarse palmo a palmo en el quinto departamento.
Olmedo, caracterizado por su madurez política y su visión estratégica, desglosó sus ideas en cuatro ejes fundamentales que estructurarán su campaña: el respeto a los tiempos electorales, su trayectoria como aval de gestión, la radiografía de las crisis internas del partido y un contundente ultimátum sobre su futuro político.
El respeto a los tiempos y la “cuenta pendiente”
Durante su recorrido por los medios, el legislador enfatizó que su anuncio llega de manera calculada tras el cierre de las elecciones municipales del pasado 4 de octubre. Olmedo explicó que guardó silencio durante ese proceso por respeto a la ciudadanía y para no contaminar los comicios locales buscando sacar ventaja de las candidaturas a intendencias de su equipo. “Es una falta de respeto a la ciudadanía y a mis correligionarios estar hablando de un proyecto cuando aún no se terminaban las elecciones municipales”, afirmó, desmarcándose de las precandidaturas prematuras.
Con la vista puesta en las internas de diciembre del próximo año, adelantó que el lanzamiento oficial de su proyecto se realizará antes de finalizar este año, reconociendo que, a 14 meses de los comicios, el cronograma exige intensificar los trabajos. A sus 55 años y con más de 25 años de militancia activa, Olmedo asume este desafío como una cuenta pendiente tras haber ganado las internas departamentales en 2017 y no haber logrado la victoria general. Para respaldar su idoneidad, puso sobre la mesa su legajo: concejal departamental, ministro, actual diputado y exintendente de Coronel Oviedo (2010), gestión que, según recordó, dejó sin buscar la reelección y con un superávit de 1.370 millones de guaraníes.
La paradoja caaguaceña: Riqueza territorial, pobreza social
En su diagnóstico del quinto departamento, el precandidato expuso una profunda contradicción estructural. Caaguazú es inmensamente rico por su ubicación geoestratégica, recursos naturales y capital humano, pero sigue figurando como el departamento más pobre de la República.
Para revertir esto, afirma conocer la realidad y tener la radiografía actual de los 22 distritos con que cuenta el departamento y propone un gobierno departamental descentralizado, con fuerte participación ciudadana y anclado en el diálogo como herramienta de consenso y para salir adelante. Su plan incluye intensificar los recorridos por el departamento para construir soluciones reales a las crisis en salud, educación, infraestructura vial y apoyo al sector productivo, problemáticas sociales que, advirtió, van en constante aumento.
El tablero interno: Allianismo, fracturas y contrincantes
Como conocedor de la política territorial, Olmedo no eludió la coyuntura del movimiento Honor Colorado. Reconoció abiertamente que existe un quiebre interno a nivel nacional que inevitablemente generará fugas y reagrupamientos en las bases del departamento. Sin embargo, destacó un elemento unificador: los principales referentes de Caaguazú, incluyendo al gobernador Marcelo Soto y al senador Silvio “Beto” Ovelar, ya han manifestado su apoyo al vicepresidente Pedro Alliana de cara a las presidenciales del 2028. Esta coincidencia en la cúpula, asegura, obligará a los actores departamentales a sentarse a dialogar para intentar consensuar candidaturas.
Al ser consultado sobre otros nombres que suenan para la gobernación, su análisis fue agudo y estratégico. Sobre Marcos Benítez, recordó que el intendente electo de Coronel Oviedo ni siquiera ha jurado para asumir su nuevo mandato. Advirtió que, de concretar una postulación departamental, Benítez tendría que renunciar en octubre del próximo año, dejando a la ciudad sin el administrador que acaban de elegir por cinco años; un costo político que dejó a exclusiva interpretación de los ovetenses.
Respecto a Raquel Alvarenga, valoró su figura dentro del equipo del diputado Miguel del Puerto, celebró el anhelo de la ciudad de Caaguazú de promover figuras locales y mantuvo abierta la puerta al consenso político.
El fin de las candidaturas “a la pesca”
El momento más determinante de su maratón mediática fue su postura frente a las negociaciones de cúpula. Olmedo fue categórico al afirmar que su proyecto no es una cortina de humo ni una candidatura “de rebote” para asegurar un curul legislativo.
“Yo no me candidato a gobernador para estar a la pesca, que si no sale esa candidatura me pueda candidatar para diputado o senador (...). Para mí no existe plan B”, sentenció de manera contundente. El diputado empeñó su palabra asegurando que, si no logra aglutinar el respaldo para ser el candidato a gobernador, dará un paso al costado, no buscará ningún otro cargo y se limitará a concluir su mandato legislativo rindiendo cuentas de su labor.
Con una promesa de campaña limpia, basada en propuestas y desprovista de agravios personales, Edgar Olmedo ha movido las fichas más pesadas del tablero caaguaceño. La jornada de hoy no solo sirvió para oficializar su nombre en la grilla de partida, sino para marcar el tono de unas elecciones que, aunque lejanas en el calendario, ya han comenzado a disputarse palmo a palmo en el quinto departamento.




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