Asfalto recién colocado vuelve a ser dañado por vehículos en Villa IPVU
La historia vuelve a repetirse en Coronel Oviedo. Una obra de asfaltado recién ejecutada por la Gobernación de Caaguazú en Villa IPVU sufrió daños luego de que vehículos y motocicletas ingresaran sobre la capa que todavía no había completado su proceso de secado.
La situación fue denunciada públicamente por Fabio Morales, secretario general de la Gobernación, quien cuestionó la conducta de quienes, pese a las condiciones de la obra, decidieron circular por el tramo intervenido.
“Qué triste. El sueño de toda una comunidad, perjudicado por la inconsciencia de unos pocos”, expresó Morales en una publicación realizada en sus redes sociales.
Los trabajos corresponden a la intervención de la calle Epifanio Soto, donde la Gobernación culminó cinco cuadras de capa asfáltica, conectando las calles Maristas y Héctor Roque Duarte. La obra forma parte del plan de intervención vial que la institución lleva adelante con su planta de asfalto móvil, conocida como “La Niña Bonita”.
El reclamo apunta a que algunos conductores no respetaron el tiempo necesario para que el material pudiera asentarse correctamente. Las huellas dejadas sobre el pavimento obligaron al equipo de la Gobernación a realizar correcciones en sectores afectados.
Para Morales, el problema va más allá del daño material. Recordó que detrás de cada tramo asfaltado existe una comunidad que espera durante años por una mejora vial, además del trabajo de los funcionarios, el uso de maquinaria y la inversión de recursos públicos.
“Una acción de apenas segundos puede perjudicar años de lucha de una comunidad y el esfuerzo de tanta gente”, señaló.
La Gobernación también busca determinar quiénes ingresaron con sus vehículos sobre el asfalto recién colocado. Según Morales, se están buscando imágenes de circuitos cerrados instalados en la zona para intentar identificar a los responsables.
El pedido desde la institución es sencillo: respetar las indicaciones durante la ejecución de las obras y evitar circular por los tramos recién asfaltados hasta que los responsables autoricen nuevamente el paso.
El propio gobernador Marcelo Soto ya había pedido a los vecinos colaboración y paciencia durante los trabajos, explicando que el ingreso prematuro de motocicletas, vehículos o incluso animales puede obligar a realizar correcciones y generar pérdida de material.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que muchas veces queda relegada: las obras públicas no terminan cuando las máquinas se retiran. También necesitan ser cuidadas por quienes las utilizan.
En Villa IPVU, ahora buscan identificar a quienes no respetaron el trabajo recién realizado. Y la Gobernación espera que la situación no vuelva a repetirse en los próximos tramos que serán intervenidos.
“Qué triste. El sueño de toda una comunidad, perjudicado por la inconsciencia de unos pocos”, expresó Morales en una publicación realizada en sus redes sociales.
Los trabajos corresponden a la intervención de la calle Epifanio Soto, donde la Gobernación culminó cinco cuadras de capa asfáltica, conectando las calles Maristas y Héctor Roque Duarte. La obra forma parte del plan de intervención vial que la institución lleva adelante con su planta de asfalto móvil, conocida como “La Niña Bonita”.
El reclamo apunta a que algunos conductores no respetaron el tiempo necesario para que el material pudiera asentarse correctamente. Las huellas dejadas sobre el pavimento obligaron al equipo de la Gobernación a realizar correcciones en sectores afectados.
Para Morales, el problema va más allá del daño material. Recordó que detrás de cada tramo asfaltado existe una comunidad que espera durante años por una mejora vial, además del trabajo de los funcionarios, el uso de maquinaria y la inversión de recursos públicos.
“Una acción de apenas segundos puede perjudicar años de lucha de una comunidad y el esfuerzo de tanta gente”, señaló.
La Gobernación también busca determinar quiénes ingresaron con sus vehículos sobre el asfalto recién colocado. Según Morales, se están buscando imágenes de circuitos cerrados instalados en la zona para intentar identificar a los responsables.
El pedido desde la institución es sencillo: respetar las indicaciones durante la ejecución de las obras y evitar circular por los tramos recién asfaltados hasta que los responsables autoricen nuevamente el paso.
El propio gobernador Marcelo Soto ya había pedido a los vecinos colaboración y paciencia durante los trabajos, explicando que el ingreso prematuro de motocicletas, vehículos o incluso animales puede obligar a realizar correcciones y generar pérdida de material.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que muchas veces queda relegada: las obras públicas no terminan cuando las máquinas se retiran. También necesitan ser cuidadas por quienes las utilizan.
En Villa IPVU, ahora buscan identificar a quienes no respetaron el trabajo recién realizado. Y la Gobernación espera que la situación no vuelva a repetirse en los próximos tramos que serán intervenidos.




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